antenas

Si te miro con cuidado, queriendo verte, veo en ti una antena.

Entonces, algo se abre, y puedo intuir tu sofisticada combinación de ejes, sonidos, frecuencias y tiempos.

Afinas tus receptores para ser único y singular canal de algo que solo puede llegar al mundo a través de ti. Bendito privilegio.

 

Si la urgencia y la inercia me dan y te dan tregua, podemos hasta ser uno por un instante: cauce de los mismos anhelos.

Solo si te miro bien, para verte, me reconozco en ti y resonamos juntos en algo más grande, sin interferencias.

 

Si tú te miras bien, aún con tus ruidos, puede que te dejes a ti mismo sin palabras, rendido a la belleza rebosante de tanto misterio.

Cuando lo hagas, perdónate por el tiempo perdido desconectado de tu cielo.